Esas noches en las que te resulta imposible conciliar el sueño, ya sea porque, aprovechando que bajas la guardia, te asaltan los recuerdos o te pones a darle vueltas a la cabeza, sin poder evitar hacer un balance de tu situación. El sopor te va abandonando conforme más ahondas en tus pensamientos y terminas mirando al techo, como si este tuviera la solución al problema que te ronda.
Noches en vela... de esas tengo muchas
Tres palabras (la "y" no cuenta): tila, melissa y optimismo.
ResponderEliminarDisfrútalas.