Porque hay días en los que dedicar una sonrisa se hace difícil.
Días como hoy, en los que el sol brilla y pinta la calle con colores alegres, desentonando con su estado de ánimo. Días más largos de lo habitual y que se hacen cuesta arriba. Días en los que se da cuenta que está sola porque quiere, porque aparta a todo aquel que se intenta adentrar en su corazón por miedo a ser herida. Días en los que los recuerdos más tristes le hacen derramar un mar de lágrimas.
Pero, ¿porqué tanta desilusión, chiquilla? ¿Porqué no aprecias lo que tienes? ¿Acaso no te das cuenta de que estás a punto de perderlo?
Mis pensamientos, sentimientos, ideas, experiencias...me inundan y desbordan. He aquí algunos de ellos.
lunes, 28 de mayo de 2012
jueves, 17 de mayo de 2012
Otra vez estoy aquí escribiendo, con el corazón encogido y la mente desaliñada.
Hacía ya algo de tiempo que no ponía mis pensamientos en orden y se habían enredado unos con otros, cual madeja de hilo, creando nudos que parecen imposibles de deshacer. Pero he ido tirando de cada hilo, siguiendo el rastro de su color entre los demás, pudiéndolos sacar en claro. Aunque algunos de ellos se han roto en el camino, revolucionando aquella paz momentánea y haciendo surgir el caos nuevamente.
Hasta que he llegado a este punto en el que me encuentro, sin saber qué pensar o qué sentir exactamente, provocando que ideas y sentimientos contradictorios ocupen mi mente y mi corazón a la misma vez.
¿Debo estar alegre o triste? ¿Debo confiar o no? ¿Debo tener miedo o dejarme llevar sin temor?
¿Qué es esto? ¿A qué viene tanta confusión? ¿Y mi antigua seguridad? ¿Dónde fue tras ser dañada?
¿Porqué no puedo sacar nada en claro? ¿Porqué me cuesta tanto entregarme a la felicidad? ¿Tal vez sea miedo a ser dañada? ¿Esta todo provocado por eso?
Lo más importante: ¿qué se puede hacer contra el miedo?
Hacía ya algo de tiempo que no ponía mis pensamientos en orden y se habían enredado unos con otros, cual madeja de hilo, creando nudos que parecen imposibles de deshacer. Pero he ido tirando de cada hilo, siguiendo el rastro de su color entre los demás, pudiéndolos sacar en claro. Aunque algunos de ellos se han roto en el camino, revolucionando aquella paz momentánea y haciendo surgir el caos nuevamente.
Hasta que he llegado a este punto en el que me encuentro, sin saber qué pensar o qué sentir exactamente, provocando que ideas y sentimientos contradictorios ocupen mi mente y mi corazón a la misma vez.
¿Debo estar alegre o triste? ¿Debo confiar o no? ¿Debo tener miedo o dejarme llevar sin temor?
¿Qué es esto? ¿A qué viene tanta confusión? ¿Y mi antigua seguridad? ¿Dónde fue tras ser dañada?
¿Porqué no puedo sacar nada en claro? ¿Porqué me cuesta tanto entregarme a la felicidad? ¿Tal vez sea miedo a ser dañada? ¿Esta todo provocado por eso?
Lo más importante: ¿qué se puede hacer contra el miedo?
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)