Y vuelvo a equiparme con mis botas de agua y un paraguas medio roto, para salir a la calle y volver a casa medio empapada. Y vuelvo a sentirme nostálgica cuando veo el agua caer tras la seguridad de mi ventana. El olor a tierra mojada, el suave y dulce repiqueteo de la lluvia, los charcos que voy pisando... hace que me sienta tan viva... Me encantan los días lluviosos. Todo cobra colores distintos y parece haber sido sacado de un cuento. Rompe con la monotonía del sol en estos lares y el cielo se viste de nubes que cobran mil y una formas diferentes a capricho del viento.
Me encantan los días lluviosos... ¿y a ti?

y a mí los días lluviosos me encantan... porque aquí acaban muy pronto. Adoro que dejen el aire limpio y respirable incluso en el centro de la ciudad.
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