¿Cuántas veces habré oído esas tres palabras y cuántas me habrán defraudado?
¿Cómo es posible que al pronunciarlas creen al instante una fe ciega en nuestro corazón que nos hace incluso ignorar la evidencia?
Promesas que caen en un saco roto, desvaneciéndose sin dejar otro rastro que dolor. Y sin embargo, en cuanto vuelven a salir de tus labios como dulce ponzoña, me hechizan y me envenenan, sin importarme lo que haya sufrido previamente por culpa de esas traicioneras palabras.
Y vuelvo a creer en ti, sin importarme que me hayas fallado mil veces.
¿Porqué? Porque sigo teniendo la esperanza de que esta vez sea diferente, que cumplas lo que prometes y no me vuelvas a desilusionar. Porque no me canso de darte segundas oportunidades. Porque yo sí, cumplo mis promesas.
Por eso, no te prometo cosas imposibles y espero lo mismo de tu parte.
No quiero que me prometas la luna, ni las estrellas... ni quiero un "por siempre".
No te pido promesas inútiles, ni las quiero.
Mis pensamientos, sentimientos, ideas, experiencias...me inundan y desbordan. He aquí algunos de ellos.
miércoles, 30 de marzo de 2011
La ligereza de mi pluma
Mis pensamientos vuelan con más rapidez de lo que mi pluma es capaz. Mis sentimientos, ideas, experiencias...me inundan, se acumulan y desbordan, y es imposible que pueda plasmarlos todos.
Cuando estoy frente al papel en blanco, dejo de ser yo y de repente soy ese sentimiento de injusticia, ese recuerdo medio olvidado, esa experiencia prohibida o ese pájaro que vuela sin miedo en ese cielo azul e inmenso. Soy todo. Soy nada. Y simplemente, plasmo en un folio todo eso que soy y que no por unos instantes.
Pero hoy, mi pluma se ha quedado sin tinta y mi cabeza, sin ideas. Me ha abandonado la inspiración tan sólo para encontar una nueva fuente de ésta en su misma ausencia.
Y mi pluma vuelve a deslizarse con ligereza. Y mis dedos vuelven a estar manchados de tinta. Y de nuevo vuelvo a ser todo. Y nada.
Cuando estoy frente al papel en blanco, dejo de ser yo y de repente soy ese sentimiento de injusticia, ese recuerdo medio olvidado, esa experiencia prohibida o ese pájaro que vuela sin miedo en ese cielo azul e inmenso. Soy todo. Soy nada. Y simplemente, plasmo en un folio todo eso que soy y que no por unos instantes.
Pero hoy, mi pluma se ha quedado sin tinta y mi cabeza, sin ideas. Me ha abandonado la inspiración tan sólo para encontar una nueva fuente de ésta en su misma ausencia.
Y mi pluma vuelve a deslizarse con ligereza. Y mis dedos vuelven a estar manchados de tinta. Y de nuevo vuelvo a ser todo. Y nada.
domingo, 27 de marzo de 2011
Where is my home?
Todos necesitamos un lugar al que llamar "hogar", donde nos sintamos seguros y con fuerzas de construir nuestras vidas. Todos.
Camino hacia ninguna parte
Hoy no tenía ganas de escribir.
Ha sido uno de esos típicos días en los que te levantas y no puedes remediar el sentirte sola, incomprendida, agobiada, triste e inútil. Demasiados adjetivos negativos para un mismo día. Así, que me he puesto frente al teclado a escribir lo primero que se me ha pasado por la cabeza:
Una carretera solitaria, sin un alma recorriendo su duro y estropeado asfalto.
¿Dirección? Hacia ninguna parte.
Así siento que voy por la vida, dando bandazos sin saber qué quiero exactamente ni hacia dónde la voy a dirigir.
Buenas noticias, así podré probar tantos caminos como quiera, proponerme un sin fin de metas e intentar todo lo que quiera. Así voy a trazar el camino de mi vida...
Ha sido uno de esos típicos días en los que te levantas y no puedes remediar el sentirte sola, incomprendida, agobiada, triste e inútil. Demasiados adjetivos negativos para un mismo día. Así, que me he puesto frente al teclado a escribir lo primero que se me ha pasado por la cabeza:
Una carretera solitaria, sin un alma recorriendo su duro y estropeado asfalto.
¿Dirección? Hacia ninguna parte.
Así siento que voy por la vida, dando bandazos sin saber qué quiero exactamente ni hacia dónde la voy a dirigir.
Buenas noticias, así podré probar tantos caminos como quiera, proponerme un sin fin de metas e intentar todo lo que quiera. Así voy a trazar el camino de mi vida...
jueves, 24 de marzo de 2011
¿Acaso no es verdad?
No podemos negar la complejidad del mundo en el que vivimos, pero tampoco el empeño del ser humano en hacerlo más aún de lo que ya es.
lunes, 21 de marzo de 2011
Cuentos de hadas
Desde la niñez, alimentan nuestras mentes con dulces y reconfortantes historias sobre príncipes que despiertan a princesas de su letargo con un mágico beso de amor; y sin embargo, se olvidan de lo más importante: desmentirlas.
Crecemos con la esperanza de que en algún sitio hay un príncipe azul esperándonos y que un final feliz nos augura. Pero la realidad no tiene nada que ver:
Princesas que se tiran de sus torres o que se ven obligadas a vender su cuerpo, ranas que seguirán siendo ranas, príncipes que sumen en un largo letargo a princesas a base de golpes...
Y sin embargo, aun sabiendo todo esto, esperamos secretamente que seamos la excepción, que haya alguien especial destinado a encontrarnos y a querernos.
¿Y cómo no iba a mantener viva la esperanza de que el mundo no es tan cruel como parece si estoy rodeada de innumerables personas que me quieren? Sí, sigo creyendo en esas fantasías... en esos cuentos de hadas de mi niñez que hacen que la vida no sea tan dura.
Crecemos con la esperanza de que en algún sitio hay un príncipe azul esperándonos y que un final feliz nos augura. Pero la realidad no tiene nada que ver:
Princesas que se tiran de sus torres o que se ven obligadas a vender su cuerpo, ranas que seguirán siendo ranas, príncipes que sumen en un largo letargo a princesas a base de golpes...
Y sin embargo, aun sabiendo todo esto, esperamos secretamente que seamos la excepción, que haya alguien especial destinado a encontrarnos y a querernos.
¿Y cómo no iba a mantener viva la esperanza de que el mundo no es tan cruel como parece si estoy rodeada de innumerables personas que me quieren? Sí, sigo creyendo en esas fantasías... en esos cuentos de hadas de mi niñez que hacen que la vida no sea tan dura.
domingo, 20 de marzo de 2011
Luna
Anoche, parecía que tan sólo con ponerme de puntillas y alzar los dedos, podía tocar la luna. Pero tan sólo lo parecía. Por mucho que estiraba los brazos, no lograba alcanzarla.
Tan bella, tan marmólea, tan inconstante... y tan lejana, como los sueños por los que lucho día a día. Y áun a sabiendas que nunca lograré tocar la luna, sigo intentándolo, sin darme por vencida.
Tan bella, tan marmólea, tan inconstante... y tan lejana, como los sueños por los que lucho día a día. Y áun a sabiendas que nunca lograré tocar la luna, sigo intentándolo, sin darme por vencida.
sábado, 19 de marzo de 2011
jueves, 17 de marzo de 2011
Longeva luchadora
Hoy he vuelto a oír noticias sobre ti y se me parte el corazón cada vez que me llegan.
Diariamente, luchas contra esa densa bruma que te nubla la mente y te despoja de innumerables recuerdos... contra esa invalidez que te impide poner los pies fuera de la cama y jugar con tus nietos... contra la misma muerte.
Son ya tantos años... ni sabría decir cuántos con exactitud, ya que siempre mientes y dices que cumples 86. Siempre cuidaste de todos y cada uno de nosotros, y sin embargo, ahora tiene que ser al contrario. Y me duele que sea así, porque cuando te veo ahora, no veo a esa persona alegre que me divertía con chistes subiditos de tono, que me contaba la historia de su longeva vida o que jugaba conmigo a pesar de tener que subir escaleras... no, veo un cuerpo vacío adornado con ojos vidriosos que me miran y ni siquiera me reconocen. Y me duele ver cómo te apagas poco a poco y te vas de nuestras vidas.
Por eso, prefiero recordarte tal y como eras para que, cuando me faltes y vengas a mi memoria, pueda sonreír.
Diariamente, luchas contra esa densa bruma que te nubla la mente y te despoja de innumerables recuerdos... contra esa invalidez que te impide poner los pies fuera de la cama y jugar con tus nietos... contra la misma muerte.
Son ya tantos años... ni sabría decir cuántos con exactitud, ya que siempre mientes y dices que cumples 86. Siempre cuidaste de todos y cada uno de nosotros, y sin embargo, ahora tiene que ser al contrario. Y me duele que sea así, porque cuando te veo ahora, no veo a esa persona alegre que me divertía con chistes subiditos de tono, que me contaba la historia de su longeva vida o que jugaba conmigo a pesar de tener que subir escaleras... no, veo un cuerpo vacío adornado con ojos vidriosos que me miran y ni siquiera me reconocen. Y me duele ver cómo te apagas poco a poco y te vas de nuestras vidas.
Por eso, prefiero recordarte tal y como eras para que, cuando me faltes y vengas a mi memoria, pueda sonreír.
Semana obligatoria de reflexión
Viendo cómo están las cosas en el mundo y que mi mente se ha "librado" del pensar por unos días debido a mi mala salud, me he impuesto una semana obligatoria de reflexión.
Tragedías que asolan el mundo, una tras otra, muertes de inocentes, malas personas con el poder de hacer daño... pero, ¿qué podemos hacer contra todo esto? ¿Callar, sufrir y asumir? No, aunque tan solo sea una niña sé que algo se puede hacer, no sé el qué, pero tiene que haber la forma de arreglar un poco el desastroso mundo en el que vivimos. Pero para ello, hace falta que la gente joven nos concienciemos y asumamos que el porvenir está en nuestras manos, y que si no nos gusta algo... ¡tenemos que cambiarlo!
Tragedías que asolan el mundo, una tras otra, muertes de inocentes, malas personas con el poder de hacer daño... pero, ¿qué podemos hacer contra todo esto? ¿Callar, sufrir y asumir? No, aunque tan solo sea una niña sé que algo se puede hacer, no sé el qué, pero tiene que haber la forma de arreglar un poco el desastroso mundo en el que vivimos. Pero para ello, hace falta que la gente joven nos concienciemos y asumamos que el porvenir está en nuestras manos, y que si no nos gusta algo... ¡tenemos que cambiarlo!
domingo, 13 de marzo de 2011
Miedo
¿Quién no ha sentido miedo alguna vez?
Miedo a la muerte, a lo desconocido, a la soledad, a las alturas, a la oscuridad, a las arañas, a ser odiado, a uno mismo, a ser olvidado... se me ocurre una lista de miedos interminable y seguro que el que niegue haberlo sentido alguna vez, se engaña a sí mismo.
Porque somos humanos. Porque estamos vivos. Porque sentimos... porque tenemos miedo.
Miedo a la muerte, a lo desconocido, a la soledad, a las alturas, a la oscuridad, a las arañas, a ser odiado, a uno mismo, a ser olvidado... se me ocurre una lista de miedos interminable y seguro que el que niegue haberlo sentido alguna vez, se engaña a sí mismo.
Porque somos humanos. Porque estamos vivos. Porque sentimos... porque tenemos miedo.
Palabras
Son sólo sílabas escritas sin otro significado que el que se les ha otorgado aleatoriamente. Sólo eso, y sin embargo, cuánto daño son capaces de provocar... son lanzas de tinta portadas por caballeros de papel que se nos clavan en el alma como si de una daga afilada se tratase. Pero son sólo eso, palabas. Palabras que si no son escritas, se las lleva el viento. ¡Cuán delicadas parecen... y qué poco lo son en realidad! Cargadas de ira pueden vencerte de una sola estocada... y se pueden convertir en tus mejores aliadas si las utilizas con sabiduría.
Y aunque sólo sean palabras, he vuelto a dejar que mi pluma vuele sobre el papel, para no atacar a otra que a las palabras en sí. Sílabas, palabras, oraciones, párrafos... cuya protagonista hoy no soy yo, si no mis fieles y peligrosas amigas: las palabras.
Son mi medio de desahogo... de comunicación... y seguramente, la causa de todos mis problemas. Y aunque así fuera, jamás me cansaré de ellas.
Y aunque sólo sean palabras, he vuelto a dejar que mi pluma vuele sobre el papel, para no atacar a otra que a las palabras en sí. Sílabas, palabras, oraciones, párrafos... cuya protagonista hoy no soy yo, si no mis fieles y peligrosas amigas: las palabras.
Son mi medio de desahogo... de comunicación... y seguramente, la causa de todos mis problemas. Y aunque así fuera, jamás me cansaré de ellas.
sábado, 12 de marzo de 2011
Cuenta atrás
Hay personas que cuentan los días que faltan para que empiecen las vacaciones, para cumplir la mayoría de edad, para ir de viaje, para terminar los exámenes, etc.
Yo, sin embargo, vivo tachando los días del calendario, contando incluso los segundos que faltan para volver a verte.
Yo, sin embargo, vivo tachando los días del calendario, contando incluso los segundos que faltan para volver a verte.
Más que nunca, hoy...
Hoy, necesito un abrazo protector que me demuestre que no estoy sola.
Hoy, necesito que una mano agarre la mía con fuerza y me muestre de nuevo el camino a casa.
Hoy, necesito el calor de un cuerpo que caliente el mío, frío.
Hoy, necesito un beso con el que me deshaga y me derrita de dolor a la vez que de placer.
Hoy, necesito palabras arrulladoras que calmen mi ansiedad.
Hoy, necesito un te quiero de tus dulces labios.
Hoy... mañana y siempre, te necesito.
Hoy, necesito que una mano agarre la mía con fuerza y me muestre de nuevo el camino a casa.
Hoy, necesito el calor de un cuerpo que caliente el mío, frío.
Hoy, necesito un beso con el que me deshaga y me derrita de dolor a la vez que de placer.
Hoy, necesito palabras arrulladoras que calmen mi ansiedad.
Hoy, necesito un te quiero de tus dulces labios.
Hoy... mañana y siempre, te necesito.
jueves, 10 de marzo de 2011
Cosas del día a día
Porque no nos damos cuenta de lo que tenemos hasta que lo perdemos; por eso, tenemos que aprender a vivir el día a día y a disfrutar de las pequeñas cosas que la vida nos ofrece, por mucho que nos puedan parecer insignificantes: el abrazo de un amigo, un día lluvioso, el hacer deberes, el que te sonría un extraño, un beso... porque algún día puede que ya no estén más ahí para nosotros y entonces, valoraremos su importancia.
Gracias
Después de tanto tiempo y de tantas experiencias vividas, toca dar las gracias:
Gracias a esas pocas personas que durante años han seguido a mi lado, apoyándome, dándome cariño y valor para seguir adelante cuando parecía que todo lo que me llegaban eran problemas y sufrimiento.
Gracias a los que, aun habiéndolos conocido hace apenas dos años, han confiado en mí y se han convertido en personas muy especiales.
Gracias a todos los que, cuando tenía el ánimo al nivel del subsuelo, han sabido arrancarme una sonrisa de los labios y alegrarme el día.
Gracias a los que han compartido sus experiencias conmigo y han caminado junto a mí.
Gracias a los que, aun habiendo distancia de por medio, no han dejado que los sentimientos que nos unen se desvanecieran.
Gracias a todos por estar ahí para mí.
Gracias, porque aun hoy, puedo llamaros amigos.
Gracias a esas pocas personas que durante años han seguido a mi lado, apoyándome, dándome cariño y valor para seguir adelante cuando parecía que todo lo que me llegaban eran problemas y sufrimiento.
Gracias a los que, aun habiéndolos conocido hace apenas dos años, han confiado en mí y se han convertido en personas muy especiales.
Gracias a todos los que, cuando tenía el ánimo al nivel del subsuelo, han sabido arrancarme una sonrisa de los labios y alegrarme el día.
Gracias a los que han compartido sus experiencias conmigo y han caminado junto a mí.
Gracias a los que, aun habiendo distancia de por medio, no han dejado que los sentimientos que nos unen se desvanecieran.
Gracias a todos por estar ahí para mí.
Gracias, porque aun hoy, puedo llamaros amigos.
miércoles, 9 de marzo de 2011
Coge mi mano...
Coge mi mano... y caminemos juntos por este sendero de sonrisas y lágrimas que es la vida.
Coge mi mano... porque así sabrás que mientras la sostengas con fuerza y necesites mi apoyo, te devolveré el apretón.
Coge mi mano, porque cuando caigas y me arrastres contigo, juntos, podremos levantarnos de nuevo y echar a caminar.
Coge mi mano, porque cuando ambos tengamos frío, podremos mantenernos tibios el uno al otro.
Coge mi mano y así nos mantendremos unidos por mucho que intenten lo contrario.
Coge mi mano... entrelaza tus dedos con los míos... acompasa tus pasos a los míos... porque yo haré lo mismo.
Coge mi mano... y no la sueltes nunca más. No me dejes ir, porque yo no dejaré que te vuelvas a ir de mi lado.
Coge mi mano... porque así sabrás que mientras la sostengas con fuerza y necesites mi apoyo, te devolveré el apretón.
Coge mi mano, porque cuando caigas y me arrastres contigo, juntos, podremos levantarnos de nuevo y echar a caminar.
Coge mi mano, porque cuando ambos tengamos frío, podremos mantenernos tibios el uno al otro.
Coge mi mano y así nos mantendremos unidos por mucho que intenten lo contrario.
Coge mi mano... entrelaza tus dedos con los míos... acompasa tus pasos a los míos... porque yo haré lo mismo.
Coge mi mano... y no la sueltes nunca más. No me dejes ir, porque yo no dejaré que te vuelvas a ir de mi lado.
martes, 8 de marzo de 2011
Defectos
Esas dulces imperfecciones que te hacen diferente y especial... y que, he de admitir, me encantan ;)
domingo, 6 de marzo de 2011
Vida de estudiante
"¿De qué os quejais? La vida del estudiante es la mejor: no te eslomas trabajando y sólo tienes que estudiar".
Sí, ya, claro...
Cada vez que escucho a alguien decir esto, se me viene siempre lo mismo a la cabeza: no ha hecho bachillerato.
Hace unos dos años, coincidiría con la opinión del que se le ocurrio esta famosa y maravillosa frase y la extendió por medio mundo. Pero para mí no era suficiente tener la ESO, no: quería hacer bachillerato, quería hacer una carrera, quería llegar a ser alguien... Ahora... ahora me río. Me río de aquella chica de 15 años que quería hacer medicina por lo ingenua que era. Pero, ¿quién me iba a decir a mí que bachillerato truncaría todos mis sueños? ¿Que los echaría por la borda como si fuesen simple escoria?
Pero no sólo me río: también me tiro de los pelos. Exámenes día sí y día también. Agobio. Noches en vela estudiando. Apuntes. Y más apuntes. Me supera... y me he dado cuenta demasiado tarde.
La vida del estudiante... ¿la mejor? ¿va en serio?
Señor@s que no han pasado por bachillerato y andan todo el día con esa frase en la boca, vamos a repasar por vosotros lo que es la vida de un estudiante:
Suena el despertador aun siendo de noche, dirígete al instituto y entra a 1ª hora. Aguanta 3 horas, sabiendo que las primeras horas suelen estar repletas de asignaturas tan divertidas y emocionantes como historia, filosofía o física. Llega al recreo con vida, porque los niños de la ESO bajan en estampida, y desayuna en media hora. Eso sí, si no se te ha olvidado el bocadillo. Otras 3 horas de "apasionante" aprendizaje. Ya van 6 horas y medias.
Llega a tu casa y come. Ponte a estudiar... parando sólo para cenar y para merendar si te da tiempo. Pero hay que tener en cuenta algo a la hora de estudiar: mínimo 1 hora por asignatura. Tenemos 9 asignaturas. Eso sin contar los numerosos trabajos que mandan. Bien... vamos por 12 horas mínimo. Y claro, a dormir si has podido terminar y otra vez lo mismo.
Los que trabajan, lo hacen 8 horas y cobrando.
Los estudiantes nos llevamos todo el día sin parar y lo único que sacamos son decepciones...
¿Tan buena es nuestra vida como dicen? Pues yo creo que no.
Sí, ya, claro...
Cada vez que escucho a alguien decir esto, se me viene siempre lo mismo a la cabeza: no ha hecho bachillerato.
Hace unos dos años, coincidiría con la opinión del que se le ocurrio esta famosa y maravillosa frase y la extendió por medio mundo. Pero para mí no era suficiente tener la ESO, no: quería hacer bachillerato, quería hacer una carrera, quería llegar a ser alguien... Ahora... ahora me río. Me río de aquella chica de 15 años que quería hacer medicina por lo ingenua que era. Pero, ¿quién me iba a decir a mí que bachillerato truncaría todos mis sueños? ¿Que los echaría por la borda como si fuesen simple escoria?
Pero no sólo me río: también me tiro de los pelos. Exámenes día sí y día también. Agobio. Noches en vela estudiando. Apuntes. Y más apuntes. Me supera... y me he dado cuenta demasiado tarde.
La vida del estudiante... ¿la mejor? ¿va en serio?
Señor@s que no han pasado por bachillerato y andan todo el día con esa frase en la boca, vamos a repasar por vosotros lo que es la vida de un estudiante:
Suena el despertador aun siendo de noche, dirígete al instituto y entra a 1ª hora. Aguanta 3 horas, sabiendo que las primeras horas suelen estar repletas de asignaturas tan divertidas y emocionantes como historia, filosofía o física. Llega al recreo con vida, porque los niños de la ESO bajan en estampida, y desayuna en media hora. Eso sí, si no se te ha olvidado el bocadillo. Otras 3 horas de "apasionante" aprendizaje. Ya van 6 horas y medias.
Llega a tu casa y come. Ponte a estudiar... parando sólo para cenar y para merendar si te da tiempo. Pero hay que tener en cuenta algo a la hora de estudiar: mínimo 1 hora por asignatura. Tenemos 9 asignaturas. Eso sin contar los numerosos trabajos que mandan. Bien... vamos por 12 horas mínimo. Y claro, a dormir si has podido terminar y otra vez lo mismo.
Los que trabajan, lo hacen 8 horas y cobrando.
Los estudiantes nos llevamos todo el día sin parar y lo único que sacamos son decepciones...
¿Tan buena es nuestra vida como dicen? Pues yo creo que no.
jueves, 3 de marzo de 2011
Recuerdos
Quien me conozca, aunque sea sólo un poco, podrá decir con toda seguridad que la buena memoria no es precisamente una de mis virtudes. Y quien no me conozca, ya lo sabe. El porqué es posible que apenas lo sepa una persona.
En resumidas cuentas, sin saber cómo, termino olvidando la mayoría de las cosas, por muy importantes que sean para mí y por mucho que me esfuerce por no hacerlo. Mi memoria se queda con lo elemental y con lo que estoy acostumbrada a ver cada día y, sin embargo, aquellas que quiero olvidar son las que mejor recuerdo. ¿Porqué será? ¿Acaso mi mente obra de forma inconsciente contra mí?
Y tal parece, porque cada vez que intento recordar la forma en que me miras y me besas, tan dulce, el calor de tu abrazo, tu risa contagiosa y tu voz, el tacto de tu piel y tu pelo, tu particular forma de tocarme y de hacerme cosquillas para que me ría a carcajadas, aquellos mágicos momentos a solas... los ojos se me nublan de lágrimas al no poder rememorar todos y cada uno de los detalles.
Recuerdos. Recuerdos incompletos, lo único que me queda en el vacío que me deja tu ausencia y los cientos de kilómetros que nos separan.
No quiero olvidarte, eso nunca.
En resumidas cuentas, sin saber cómo, termino olvidando la mayoría de las cosas, por muy importantes que sean para mí y por mucho que me esfuerce por no hacerlo. Mi memoria se queda con lo elemental y con lo que estoy acostumbrada a ver cada día y, sin embargo, aquellas que quiero olvidar son las que mejor recuerdo. ¿Porqué será? ¿Acaso mi mente obra de forma inconsciente contra mí?
Y tal parece, porque cada vez que intento recordar la forma en que me miras y me besas, tan dulce, el calor de tu abrazo, tu risa contagiosa y tu voz, el tacto de tu piel y tu pelo, tu particular forma de tocarme y de hacerme cosquillas para que me ría a carcajadas, aquellos mágicos momentos a solas... los ojos se me nublan de lágrimas al no poder rememorar todos y cada uno de los detalles.
Recuerdos. Recuerdos incompletos, lo único que me queda en el vacío que me deja tu ausencia y los cientos de kilómetros que nos separan.
No quiero olvidarte, eso nunca.
miércoles, 2 de marzo de 2011
Conociéndome
Si tuviera que definirme con un par de palabras... no sabría cuáles utilizar. ¿Tal vez "inconstante" e "indecisa"? ¿"Cariñosa" y "alocada"? ¿"Divertida" y "olvidadiza"? ¿"Rencorosa"? Se me ocurren tantas palabras para describir los numerosos matices de mi compleja personalidad que con sólo unas cuantas me quedo corta.
Todos los profesores que he tenido siempre me decían una cosa: si lees un libro y lo comprendes, tienes que poder resumirlo en apenas unas palabras.
¿Significa eso que no me comprendo? Siendo sincera, a veces me da esa sensación.
Cuando sea capaz de utilizar las palabras correctas que me definan, significará que he terminado la ardua tarea que supone el conocerse a una misma.
Todos los profesores que he tenido siempre me decían una cosa: si lees un libro y lo comprendes, tienes que poder resumirlo en apenas unas palabras.
¿Significa eso que no me comprendo? Siendo sincera, a veces me da esa sensación.
Cuando sea capaz de utilizar las palabras correctas que me definan, significará que he terminado la ardua tarea que supone el conocerse a una misma.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)






