miércoles, 30 de marzo de 2011

La ligereza de mi pluma

Mis pensamientos vuelan con más rapidez de lo que mi pluma es capaz. Mis sentimientos, ideas, experiencias...me inundan, se acumulan y desbordan, y es imposible que pueda plasmarlos todos.
Cuando estoy frente al papel en blanco, dejo de ser yo y de repente soy ese sentimiento de injusticia, ese recuerdo medio olvidado, esa experiencia prohibida o ese pájaro que vuela sin miedo en ese cielo azul e inmenso. Soy todo. Soy nada. Y simplemente, plasmo en un folio todo eso que soy y que no por unos instantes.
Pero hoy, mi pluma se ha quedado sin tinta y mi cabeza, sin ideas. Me ha abandonado la inspiración tan sólo para encontar una nueva fuente de ésta en su misma ausencia.
Y mi pluma vuelve a deslizarse con ligereza. Y mis dedos vuelven a estar manchados de tinta. Y de nuevo vuelvo a ser todo. Y nada.


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